
Estaba conversando con un pana y decidí publicar algo para hablar de excesos, esas cosas a las que no quieres llegar pero que de una u otra forma te terminan atrapando. Alguna vez han dicho de este tequila jamás beberé? pues bien, yo lo dije, y estaba convencidísima y fue precisamente de ese tequila del que me volví adicta jaja o algo así. Es que es inevitable "la lengua castiga" pero por otra parte, si a eso se le puede llamar castigo... a tomar tequila.
Los excesos son ricos sobre todo porque son excesos, porque sabes que así no deben ser las cosas, porque hay lugares y momentos que ameritan más bien un vino. Sin embargo ahí está el tequila y solo con verlo se te empieza a hacer agua la boca, es inevitable, tienes que tomarlo, tienes que dejarte llevar por ese limocito con sal que de entrada te guiña el ojo. Sabes que te puede marear, emborrachar, entre otras cosas; sabes que es algo que los demás probablemente no aprueben pero, dentro de todo los excesos son una decisión tuya y la responsabilidad va por tu cuenta.
Las ventajas del tequila son:
- Te alegra el rato (después de tomarlo sabes que everithing is gonna be all right)
- Es un buen compañero, pana en las penas.
- Es adictivo (y si, eso es una ventaja).
- Mientras más lo tomas más te gusta.
- Sabes que él también disfruta de tu compañía y eso es bueno.
- El tequila no te juzga (como otros) y acepta las desiciones que tomes.
- Es un excelente consejero =) y besa rico jaja!
Bueno... el que entiende a que me refiero con todo esto es porque se ha dejado llevar por los excesos y sabe lo rico que es... una de esas cosas buenas de la vida y si no se han dejado llevar por ellos les doy un mal consejo, dejense cautivar, equivonquense, dejense caer y mientras tanto disfruten del paisaje. Se las dejo pensando, un beso.

